ROGELIO ECHAVARRÍA

 
 
POETICA
 
¿Qué es poesía? preguntas.
Hago luz y —discreta
y sorprendida— huye
la poesía: ¡esa sombra!
 
 
 
DE MI DIARIO
 
Otro día perdido...
¡y la eternidad, intacta!
 
 

EL TRANSEUNTE

 

Todas las calles que conozco
son un largo monólogo mío,
llenas de gentes como árboles
batidos por oscura batahola.
O si el sol florece en los balcones
y siembra su calor en polvo movedizo,
las gentes que hallo son simples piedras
que no sé porqué viven rodando.
Bajo sus ojos que me miran hostiles
–como si yo fuera enemigo de todos –
no puedo descubrir una conciencia libre,
de criminal o de artista,
pero sé que todos luchan solos
por lo que buscan todos juntos.
Son un largo gemido
todas las calles que conozco.

 

CUANDO TE ESCRIBO...

 

Cuando te escribo me desnudo
del mundo de la carne
y solo pienso en tu menudo
cuerpo, de niebla y aire.

Como en el puerto un vagabundo,
como en el mar un barco,
así he caído yo en el mundo:
pasajero y soñando.

Cuando te escribo me desnudo
de todo lo terreno
y entonces, ya lejos del mundo,
te poseo en silencio.

 

NO CAMBIAN NUNCA SU CANCIÓN

 
 
No cambian nunca su canción
los pájaros
no aplanchan ni rebrillan su vestido
no cambian de nido por los malos vecinos
no inventan nuevos picos para el amor
ni se cansan de la misma compañera
no rompen nunca la rama en que se posan
no tienen hoy el ojo limpio del amigo
y mañana el turbio del enemigo
no enseñan a volar a sus polluelos
sino que los empujan tiernamente a las nubes
no necesitan más sabor que los del agua pura
o el de las frutas a la carta en sus gajos
dios hizo el maná para ellos y se contentan
con briznas de hierba o espaguetis de lombrices
no se persignan porque nacieron benditos
no se enferman ni amanecen enguayabados
aunque duerman
en un guayabo o en un borrachero
no usan despertador ni padecen de insomnio
nunca se quejan de su fragilidad
ni le temen a las aves de rapiña
sino que juegan inocentemente con ellas
aunque siempre salen perdiendo
tampoco huyen de los cazadores
porque creen como los niños
que las armas son de juguete
no cambian de color ni de bandada
no cumplen años ni van a entierros
no usan almanaque
pero son los pregoneros del día
los emisarios de la primavera
a nadie humillan con su feliz indiferencia
no protestan por los cambios de tiempo
aunque el frío los atortola
y siempre celebran con el aplauso de sus alas
el telón del crepúsculo
no lloran ni ríen pero tiemblan y arrullan
tampoco les cansa el viento
ni los destiñe la lluvia
no saben que las patrias separan en la tierra
lo que une el cielo
ignoran la existencia de los poetas y los filósofos
y que todos ellos viven de sus plumas
se acuestan sin ver la televisión
después de leer todos los paisajes
y prefieren olvidar dónde
dejaron su tumba en el aire